lunes, 3 de marzo de 2008

Bento, cocina japonesa creativa

Otra de las razones por las que me sorprende siempre la cultura japonesa, es por supuesto, la cocina. Si ya les admiro por su afán perfeccionista y detallista en cuanto al diseño gráfico, la cocina es para ellos, otro lugar donde desarrollar su exquisita creatividad.

Bento es en japonés, nuestro equivalente a la tartera, es decir, una caja o bien lacada o bien de plástico, donde llevan los japoneses su comida. Está dividida en secciones para que no se mezclen los distintos alimentos. Está generalmente compuesta de arroz, carne, pescado, y verduras crudas o cocidas.

Los Bento, son muy populares y comunes en Japón, donde no sólo se hacen en casa sino que se venden en tiendas callejeras “bento-shops”, tiendas en Internet http://shop.amekobento.com/ etc, convirtiendo el Bento en un arte donde incluso se hacen competiciones a nivel nacional.


Bento ekiben

Hay un montón de tipos de Bento. Por lo que he visto cada Prefectura (como Comunidad Autónoma) japonesa tiene uno distinto. El ekiben (ver foto), es el más barato y sencillo, vendido en las estaciones de trenes. Además, en Japón hay una red de franquicias, las Hokka Hokka Tei (ほっかほっか亭), que además de vender distintas clases de Bento tienen una propia, la Hokaben (ホカ弁), compuesta de arroz, verduras, y carne y pescado del día. Como véis la comida para llevar en Japón no es una tontería.

Si queréis saber más sobre los Bento, os adjunto el link de wikipedia (sorry! Está en inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Bento

Os dejo una muestra de imágenes que ilustran los Bento más elaborados, extraídas todas de http://www.flickr.com/ . Vamos, igualito que nuestros tristes Tupperwares…




miércoles, 27 de febrero de 2008

La parodia nacional

Observa el vídeo. Es de la última muestra de Turismo (FITUR), en Madrid.

Pero qué triste y qué real a la vez. Esto es España, sí señor. Para ir a votar no sé, pero para matarse por hacerse con algo gratis, en eso, somos especialistas. Qué pena, de verdad, por un paraguas miserable casi se sacan los ojos. Parecen aves carroñeras. Es que no cogen uno ni dos, si os fijáis en el abuelete de la izquierda, el tío lleva por lo menos ¡10 paraguas!

Menos mal que somos una gran potencia y pertenecemos al “1er mundo”…
España y los españoles, tenemos muchas y muchas cosas maravillosas pero desde luego en educación, somos un cero a la izquierda. Es triste, pero es cierto.

miércoles, 20 de febrero de 2008

La cena de los Oscars

Como cada año, desde hace tres inviernos, acudimos Pablo y yo junto a otros amigos, a casa de nuestra gran amiga Ángeles con motivo de la gala de los Óscars.El primer año, disfrutamos de la gala mientras la madre de Ángeles nos agasajaba con un fabuloso festín. El segundo, Pablo nos preparó su famoso Brownie con vainilla, sirope de chocolate y banderita americana incluídos. Mmm! todavía recuerdo ese sabor a chocolate profundo...Este año, la cena supera todas las expectativas inimaginables con una gran sorpresa. Un menú basado en la comida que vemos en las películas estaounidenses.Desvelando un poquillo la sorpresa, os muestro aquí el cinéfilo menú que tendremos el próximo 24 de febrero.

- Blue Soup El diario de Bridget Jones

- Surówka z Chrzaniem Salad Cuando Harry encontró a Sally

- Clemenza's Sicilian Meatballs El Padrino

- Blueberry Velvet Terciopelo azul

- Liquorice Toffee Apples Blancanieves y los siete enanitos

- Black Forest Ice-cream Soda Grease

- Mango Daiquiris Las aventuras de Priscilla, Reina del Desierto
Se me hace la boca agua sólo de pensarlo...

Las islas afortunadas

¡Vaya semanita de vacaciones que nos hemos pegado en Tenerife!.La verdad es que la necesitábamos. Hemos comido como bestias todas las especialidades de la isla (papas arrugás con mojo picón, choco, cortados "leche y leche", barraquitos...), hemos tomado el solecito y admirado como bobos las maravillas naturales de la isla.Quién fuera tinerfeño para pasarse la vida degustando unas papas cerquita del mar o de la montaña. ¡Ay...!

viernes, 8 de febrero de 2008

¿Es Europa un país?

No es porque sea rubia, ni por supuesto por ser mujer (algunos habrán hecho muchos chistes machistas al respecto), ni porque sea estadounidense, es que es tan tonta, tan tonta, que no te lo crees. Vamos, que lo haces a posta y no te sale tan mal como a ella. Ayyy!, menos High School Musical y más "Primary School" para esta joya.

domingo, 3 de febrero de 2008

Animal farm: los cerdos nunca mueren

George Orwell, autor de la visionaria novela 1984, escribió al final de la Segunda Guerra Mundial [1939-1945] otra obra sobre la decadencia de las sociedades humanas. Animal Farm (Rebelión en la granja) es un metáfora de los regímenes totalitarios.

Tras haber luchado en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española [1936-1939] y más tarde, del lado de los aliados en la destrucción de medio mundo, este británico socialista sintió como todas sus esperanzas de un mundo libre e igualitario se venían abajo, una vez más, con el desarrollo del Estalinismo y ecribió este pesimista alegato contra el poder y sus devotos.

Esta reflexión sobre la codicia cuenta la historia de unos animales de una granja británica que se levantan en armas contra sus amos e instauran un régimen libertario. La esperanza inicial torna en desgracia. Nacen las clases y con ellas las luchas. Los más ambiciosos se alzan con el poder, se eliminan, mienten a sus súbditos y como en todas las sociedadas humanas, acaban nadando en el fango de las miserias humanas. En fin, el día a día de nuestras vidas.

Resulta desalentador asumir que siempre se repiten los mismos ciclos en las sociedades. Resulta aterrador observar que nuestra raza se limita a la autodestrucción para la supervivencia de la especie. Resulta deplorable comprender que siempre habrá unos elementos que sustentan el sentido de su existencia en la aniquilación de la esperanza del otro.
Orwell nos presenta el poder tal y como es: simple y corrupto.

viernes, 1 de febrero de 2008

Perdidos por el merchandising


Me encanta fliparme con cosas y ver todo el merchandising absurdo que venden sobre el tema, aunque no compre nada y sólo se quede en una curiosidad. Como ya sabéis mi grado de flipez con Perdidos va en aumento, y ya que no puedo ver la serie porque todavía no han estrenado la cuarta temporada en España, pues me dedico a navegar entre un mar de merchandising, y demás "freakezes" sobre la materia. La mejor, la que más gracia me ha hecho, es este body para bebés con el logo de una de las estaciones Dharma. http://www.cafepress.com/squirtshirts.86233951

Todo el que se haya "perdido" sabe de la importancia de las distintas estaciones Dharma en la isla. La estación "cambiador de bebes" ¡debería ser de las más importantes!


jueves, 31 de enero de 2008

Alfredo’s barbacoa: Mort au Burriquín!! ¡Esto sí que es una hamburguesa!

Habíamos pensado en colgar una receta de Brownie de chocolate ahora que las noticias están llenas de caucus, primarias, demócratas, republicanos, los Clinton y un tal Barck Obama que con el apoyo de la hija de JFK y de la mitad de la familia Kennedy cada día está más cerca de la Casablanca. A lo que vamos, que hoy queremos hablar de uno de nuestros restaurantes preferidos de Madrid.

Esta es nuestra experiencia:
Bajas por unas escaleras de madera, te plantas detrás de un mostrador y esperas a que te sienten. Pides una Alfredo’s burguer BLT acompañada de una jugosa patata asada con mantequilla o con crema y una ensalada de col.

Escuchas entonces de fondo una música country y ves como unos viriles cowboys de vaqueros prietos montan unos toros enloquecidos en un rodeo de Texas y recuerdas que otra forma de comer es posible y sientes como se deshacen los trozos de carne en tu boca mientras el aroma de humo llena tus fosas nasales.

Si podéis, lo ideal es ir entre semana a medio día o alrededor de las nueve de la noche. De lo contrario, siempre hay gente. No merece la pena ir por la noche durante los fines de semana, el ruido es insoportable y a menos que vayáis un grupo grande, no reservéis, it would not be worth it!

Os proponemos un menú para dos a 15 euros por cabeza:

  • 2 cervezas
  • 1 ensalada de col grande para compartir
  • 2 Alfredo’s burger BLT (poco hechas o al punto)
  • 1 pastel de Luisiana para compartir
  • 2 cortados (esto nos es muy estadounidense pero hay que conducir)


Por otro lado podéis pedir las costillas que están muy jugosas. Los aritos de cebolla son un poco grasientos, que es lo suyo, por otra parte, pero te pueden estropear una comida. El brownie no está mal pero mejor estará el que preparéis con la receta que os daremos la semana que viene.

Para lo amantes del billar americano, a cincuenta metros del Alfredo’s encontraréis una sala con mesas de calidad. Se paga la mesa por minutos así que merece la pena saber jugar un poco. De lo contrario, podéis salir un poco cabreados a menos que tengáis, como yo, a un Chuchi en vuestra vida que os enseñe, entre otras cosas, a meter las bolas en las troneras.


Master Pool

C/ Dr. Fleming 42. 28036 Madrid - Telf. 91 359 76 16

http://www.masterpool.es/indexM.htm

¡¿Cómo?! ¿Aún no tenéis ganas de ir? Poneos un disco de Luther Allison (http://www.luther-allison.com/,) y sentid como os penetra hasta las entrañas el blues de la hamburguesa.

Alfredo’s Barbacoa

http://www.todoesp.es/alfredos-barbacoa/index.html

Juan Hurtado de Mendoza, 11. Tlf.: 91345 16 39

Lagasca 5. Tlf.: 91 576 62 71

*Se puede pedir para el hogar.


Tienen dos restaurantes. Yo llevo toda la vida yendo al que se encuentra en Hurtado de Mendoza, 11 (cerca de la Plaza de Castilla). Hay otro Alfredo’s igual de bueno al lado del retiro pero allí no podréis escuchar a Alfredo paseándose entre las mesas con ese aspecto de Midnight Cowboy urbano.

Slow food, o el arte de disfrutar comiendo

En estos tiempos que vivimos, donde la inmeditez, la instantaneidad, el "en sólo 5 min.", "consígalo ya" o " en pocos segundos" se ha convertido en la base de nuestra sociedad, existe un movimiento/asociación que lleva la contraria a todas estas premisas. El "Slow food".

En su web http://www.slowfood.es/, (comida lenta? en inglés), se denomina como una organización internacional surgida en Italia en 1986, para contrarrestar la fast food y la fast life, impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras opciones alimentarias.

Año tras año, este movimiento se ha ido desarrollando en otros países, como Francia, Suiza, Alemania, Japón (España todavía no), organizando ferias, impartiendo cursillos y conferencias, basados todos ellos en la vuelta a los orígenes de la comida. Y es que ¿Qué hay más placentero que un simple cafetito en una terrazita un domingo por la mañana? ¿O una comida entre amigos disfrutando cada bocado y cada trago de vinito?

Cuidado, cada vez más, estamos convirtiendo a nuestro paladar en un paladar vago, comiendo siempre lo mismo y mal, sin probar cosas nuevas o platos elaborados por falta de tiempo o ganas. No dejemos que nuestro paladar se infantilice, comiendo sólo filetes, huevos y patatas, disfrutemos de cada comida como si fuera la última, proclamemos el slow food en cada comida y hagamos una escapadita a Italia de vez en cuando para empaparnos más de su filosofía "tranquila". Amén.

Y si esto te sabe a poco, sácate la carrera universitaria de "especialista gatronómico" en la Universidad Gastronómica de Pollenzo (Italia) aka "L'Univesità del Gusto" http://www.unisg.it/, creada por "slowfood" para hacerte un experto en estas lindes.

martes, 29 de enero de 2008

Shangrila Leganés: «El restaurante chino más grande de Europa»


Allí estuvimos el sábado pasado. Es tan grande, tan grande, tan grande…que lo han tenido que levantar en medio de un polígono industrial en Leganés. Está rodeado de un Makro, de un Corte Inglés y de un MacDonald, para los que no hayan visto Supersize Me. Si tienen verdadero pavor a los restaurantes chinos, del otro lado de la carretera está el Hospital de Getafe...pero se cuenta por ahí que las urgencias están colapsadas en la Comunidad de Madrid.

Se deja atrás una lúgubre carretera de polígono para adentrarse en una resplandeciente pagoda. Gigantescas palmeras plastificadas acogen al hambriento comensal. Decenas de asiáticos vestidos de negro cruzan sin cesar por debajo de las palmeras de plástico más grandes que he visto en mi corta vida. Sólo por eso merece la pena ir y por lo que pudimos observar, las piedrecitas de colores que camuflan las raíces de pega también ofrecen una atracción para aquellos que no pudiendo frenar sus impulsos ibéricos, acaban escondiendo un puñado en los bolsillos. No sólo veréis chinos. Según Marina Holmes, algunos de los camareros hablaban entre ellos en español. Pudo deducir entonces que no todos hablaban el mismo idioma y por lo tanto, no sólo había chinos en el servicio, no obstante, según Paul Watson, cabría la posibilidad de que fueran todos chinos pero de distintas regiones y hablasen diferentes variantes de chino como el wu, el cantonés o el madarín. La cara de un hablante de wu en una tienda de Pekín es similar a la de un español en un Kaufhaus berlinés. Averiguaremos la procedencia de los camareros la próxima vez, cuando nuestro poder de deducción no se esconda detrás de nuestro ombligo.

En el Shangrila no encontraréis la ansiada paz de los Himalayas pero os podréis poner ¡como el tenazas! en el buffet. Encontraréis de todo: shushi, sashimi, maki, pato, pollo, verduras, pescados, arroz, tallarines, ensaladas y mucho más pero…desaparecen tan rápido como los patos que emprenden veloces el vuelo cuando temen ser cazados para acabar laqueados. Lo mejor es intentar que el maître os siente en un punto estratégico en el que controléis la llegada de los gastronomes (esos recipientes metálicos apegados a los pasteles de macarrones de los colegios) y podáis abalanzaros como una jauría de pit-bulls hambrientos cuando diviséis uno lleno.

Cuando hayáis conseguido llenar vuestro plato rojo, comunista allí-capitalista aquí, os dirigís hacia unos cocineros atrapados detrás de unas cristaleras y les pedís por favor [qing] que os preparen los alimentos crudos que mantenéis en el plato. Podéis elegir entre seis salsas. Os recomendamos la salsa wok, muy sabrosa. Cuando veáis que empezáis a sentir nauseas querrá decir que ha llegado la hora del último viaje. Podréis elegir entre pasteles rectangulares de crema, fruta fresca, fruta en almíbar, fruta enlatada, yogures de marca, helados de tarrina y ositos y cocodrilos de gominola. Por favor, evitad probar el café, es la antítesis del Tazza d’oro (como veis hemos estado en Roma).

À vous de voir [vosotros veréis] si vais o no, pero merece la pena poder decir: « he reventado en el chino más grande de Europa». Si tenéis decenas de amigos podéis alquilar un salón privado con karaoke o casaros en esta poligopagoda tan exótica como ésta.

*En chino gracias se dice [xièxie], hola [ni hao] y adiós [Zàijiàn]. Esta puntación se dirige a todos aquellos que no son capaces de evitar realizar comentarios impertinentes a las camareras que esconden un «¡vaya gilipollas!» detrás de sus hipócritas sonrisas.


Yílù-shùnfēng!



SHANGRILA

C/ Severo Ochoa, 23; 28914 (Leganés, Madrid)

Salida 10 Leganés, Getafe (hospital)

91 686 65 66 (conviene reservar para el restaurante a la carta)

De 13.30h a 16.30h y de 20.30h a 00.30h

Precios del buffet (ni incluye IVA)

De lunes a viernes: 10,50€ (almuerzo); de lunes a jueves: 12,95€ (cena); festivos: 14,95€