
Otra vez ha vuelto a pasar y no me canso de decirlo. ¡Hombres y mujeres del cine, dejad de estropear libros convirtiéndolos en películas!
Ya hablamos de esto, cuando comenté el libro Juntos nada más, del cual se hizo una película insulsa. Y lo vuelvo a decir hoy, después de haber visto Slumdog millionaire, película basada en el libro de Vikas Swarup del que ya escribí hace tiempo. El libro es simplemente perfecto, es una delicia cómo está narrado, la frescura de las historias que relata, lo que aprendes sobre la India, y la película...me ha defraudado.
Está basada en el libro; sí...pero sólo la base, porque lo demás no tiene nada que ver. El guionista y/o director han creado a partir del libro de Swarup una historia completamente distinta, repleta de tópicos y sin nada que ver con la historia original. ¡Qué rabia!. Disfruté tanto con el libro que estaba deseando ponerle caras a todas esas imágenes que mi cerebro había creado. Sin embargo, me he encontrado con una historia que no estaba mal, pero que para los que hemos leído el libro estaba incompleta y sosa.
No quiero con esto generalizar, ya que algunas películas, como la reciente Expiación basada en el libro del mismo nombre de Ian McEwan me pareció bastante acertada, pero no soy partidaria de que, en cuanto un libro se convierte en Best Seller, se haga inmediatamente la película.
Estoy de acuerdo con Carlos Ruíz Zafón cuando dice que si él se lo puede permitir (económicamente entiendo), no venderá nunca los derechos de sus historias para convertirlos en películas. Me parece acertado, visto que en la mayoría de los casos es muy difícil plasmar en la pantalla la riqueza de un libro.