
Después de leer “La sombra del viento” es difícil o casi imposible no comparar los dos libros.


Qué chula la campaña que ha realizado el Ministerio de Sanidad contra el sida. Por una vez que me gusta una campaña estatal tenía que hablar de ella. Los anuncios y la web, me parecen muy divertidos y claros, con simpáticas animaciones que ilustran toda la información que quieren transmitir a su público objetivo: Gays, Transexuales, bisexuales y lesbianas.
Lo que más me gusta es que hayan elegido a los “osos”, homosexuales que por su aspecto físico parecen ositos, para protagonizarla. Me parecía simplemente una idea original, pero en la web explican por qué los han elegido “la cultura de los osos nació en los años 80 vinculada a la lucha contra el sida. En esa década, cuando la epidemia hacía estragos en la comunidad gay, el cuerpo de los osos surgió para dar visibilidad a otra imagen, distinta a la que promocionaban los medios de comunicación, que se centraban en un cuerpo gay débil y enfermo. Los osos mostramos nuestros cuerpos fuertes y gruesos, de aspecto saludable, pero también mostramos nuestras garras contra el peligro y desde el principio fuimos muy activos en la solidaridad con las personas seropositivas.
Pues felicidades a la agencia que haya hecho la campaña y…¡a protegerse!
Así es, ha desaparecido uno de nuestros restaurantes preferidos. Se has esfumado como Blanchot, casi sin dejar rastro. Solo queda una de las camareras y parte del mobiliario. De asiático a japonés. De pato y tallarines a sake y maki sushi. No se me ocurriría deciros que no fuerais. Los camereros son encantadores y la comida está y es buena pero...nuestro Hong ha muerto.
Uuy uy uy...ese apellido muy inglés no es...El descubrimiento de la semana es Jack Peñate, un músico y compositor londinense de padre español.
Su primer disco Matinée consiguió ser número 1 en las exigentes listas de música independiente británicas.
Su mezcla de pop-soul-rockabilly me encanta, pero lo que más me gusta es el acentazo británico que tiene en todos sus temas, ¡es chulísimo!
Aquí os dejo Learning lines, ¡mi preferida!




Íbamos con un sólo objetivo: Ver a Portishead, lo demás nos daba igual. Yo iba un poco de acompañante, porque aunque me gustan, no soy tan fan como para pegarme el madrugón a las 5:30 de la mañana para coger el AVE y estar todo el día haciendo colas de colas, mini colas, colas…comprando entradas para asegurar el sitio, pasando nervios y más nervios hasta que por fin conseguimos un asiento cerca del escenario. Pero lo hice...
Y cuando salió Beth Gibbons ( la vocalista del grupo) pensé "Ha merecido la pena". Con su voz, consiguió amansar a un público enloquecido que desde hacía 10 años no sabía nada del grupo, y la gente ni cantaba y casi ni aplaudía durante los temas.
Había fans, verdaderos fans, gente con el logo del grupo y los primeros acordes de Roads (su canción más conocida) tatuados en el brazo. Al final del concierto, mientras unos se abrazaban y lloraban de la emoción , otros subían al escenario animados por los miembros del grupo y la cantante, que había bajado para sentir de cerca a sus fans. Como veis en el video que ha colgado Pablo, ese fue el colofón a un concierto extraordinario que me convirtió en fan de un grupo al que sólo fui de acompañante.
El resto del día, vimos otros dos conciertos, entre ellos el del grupo The Swell Season (los chicos que ganaron un Óscar a la mejor banda sonora de la peli Once) que fue una pasada.
¡Volveremos!